Como no arrimarte un recuerdo si en ti viví años cargados de felicidad, en ti pasé parte de mi infancia y casi toda mi adolescencia y aunque el tiempo vivido allá en la calle Maciel sin número casi recostada contra el ñu como dice el gran poeta Pablito Machado en sus versos, que dicho sea de paso con la música de Cacho Barrientos, el conjunto Ivoti convirtió en famoso al silencio y a través de ellos nos conocen en todos lados de esta manera se conociera por todos lados inclusive fuera de las fronteras del país gracias conjunto Ivoti, pero perdón, esto merece un párrafo aparte que ya va a venir si Dios quiere.conjtinuando con la presentación Creo que el tiempo vivido en esa casa fue de dos años más o menos fue lo suficiente como para quedarme ligado a ese lugar para siempre, a su gente y a sus costumbres ,siempre volví y estoy volviendo y aunque estuve y pude estar en lugares mejores ya que tengo amigos y parientes en el centro y en otros lugares a los que quiero y respeto mucho no puedo irme de Ceres sin pasar varias veces por mi Barrio el Silencio querido.
Y hablando de recuerdos y de volver como no volver aunque mas no sea en un recuerdo por un viaje imaginario por este medio maravilloso que nos da la tecnología para saludar e invitar a todos aquellos que como yo andan pululando por algún lugar recóndito de nuestro país y porque no del mundo sin poderse sacudir aun la tierra de las calles del silencio, yo los invito a que se animen a volcar en este blog todos estos recuerdos y vivencias que nos hagan recordar y regresar aunque sea en un sueño y que mas no sea en un sueño o viaje imaginario por ese lugar que aunque humilde y sencillo es maravilloso al menos yo lo siento así y lo digo con orgullo.
Eso sí, les voy a pedir un favor no tengan vergüenza de hacerlo, de decir que vivieron en ese lugar, al contrario debemos estar orgullosos de haber pertenecido a ese lugar no debemos jamás olvidar nuestras raíces porque en ese lugar esta nuestro origen, que importa si fuimos humildes o si vivimos en un rancho, que importa si tomábamos agua de pozo de balde aquel que de vez en cuando tenía alguna rana nadando en su interior, que importa si nos bañábamos con un fuenton o si teníamos letrina al fondo del patio, que importa si correteábamos en pata por esas calles de tierra. Así crecimos con esos juegos de infancia que nos hicieron sentir feliz, hasta que un día nos tocó jugar con ese juguete más maravilloso que tiene la niñez, el barrilete… Porque cada niño que tiene la posibilidad de remontar un barrilete, cometa o pandorga , como le quieran llamar, hace volar junto a él sus ilusiones , sus esperanzas y sus sueños, que cosa más hermosa. Los niños de hoy con una computadora tienen el mundo a sus pies pero nosotros con un barrilete teníamos la vida pendiente de un hilo vibrando en nuestras manos no es una maravilla??..
Hasta que un día nos tocó hacer volar aquel que quizá nunca deberíamos haber remontado pero que fue necesario y aunque nos marco un antes y un después en nuestras vidas fue precisamente ese, el barrilete de la vida y lo hicimos volar alto, mas alto y mas alto y nos fuimos caminando distraídos tras él y lo vimos irse cada vez mas chiquito y le dimos hilo, mas hilo y mas hilo hasta que nosotros también sin darnos cuenta cumplimos nuestros sueños de volar como el barrilete y volamos lejos, mas lejos y más lejos y así nos fuimos del silencio querido para volver hoy por este medio a reencontrarnos con los recuerdos.
Bueno amigos tal vez sea demasiado ambicioso mi sueño pero espero que podamos realizarlo juntos yo tengo muchas historias, anécdotas y recuerdos de gente que conocí y que me acuerdo hasta con lujos de detalles que a medida que podamos contactarnos puedo ir volcando en las distintas entradas que hagamos, por ahora es todo y solo queda la esperanza que esto ocurra para poder rearmar un pasado que por lo menos para mí fue feliz y que podamos entre todos comprobar que no está lejos y que el silencio late como un corazón dentro nuestro y que se llama EL SILENCIO::::
SEÑORES!! El Barrio el Silencio es:
Un enclave santiagueño
En suelo Santafecino
Emigrantes que el destino
echó a rodar con sus cruces
siempre que creció el rio dulce
salieron buscando el alto
y entre tantos sobresaltos
emprendieron el exilio
Ceres les brindó el abrigo
Y “El Silencio” fue su barrio.
Juan Raúl Barrera
viernes, 28 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario